El reto de ser mujer, madre y profesional

En definitiva, las mujeres desempeñamos muchos roles como madre, esposa, trabajadora, hija, hermana... y cumplir con todos esos roles puede ser agotador, y muchas veces inclusive puede generar estrés.  En este post hablaré del reto de una mujer como madre y profesional, pues generalmente estos roles entran en conflicto, por lo que la mujer se encuentra en constantes desafíos hasta encontrar su lugar (equilibrio) tanto como mujer, madre y profesional. 

Desde pequeñas como que nos "imponen" el hecho que cuando seamos grandes si o si seremos madres, aunque muchas mujeres eligen no serlo, es innegable que existe un cierta presión de la sociedad, por ejemplo, en algún momento de tu vida irás a una reunión con familiares o amigos y te encontrarás con preguntas como: ¿Tienes hijos?,  ¿Piensas tener hijos?, ¿Cuántos hijos piensas tener? o ¿Cuándo vas a tener hijos?, o ¿Qué esperas para tener hijos?, a estas dos últimas preguntas muchas mujeres seguramente darán como respuesta:  cuando tenga desarrollada mi carrera, o cuando termine mis estudios o cuando ponga mi negocios, o cuando tenga el dinero suficiente... y así un sinfín de respuestas que pueden sonar a excusas y para algunas pueden ser factores para retrasar la maternidad, pues una mujer siempre va a querer tener a su hijo en el "mejor momento", pero ¿Realmente existe ese "mejor momento"?.
Sin duda como mujer te sentirás más realizada con la llegada de un hijo a tu vida, y por más que tengas planificada esta etapa (tu "mejor momento"), es inevitable que cuando decidas ser madre te encuentres a la mitad de algo, por ejemplo, de los estudios, del desarrollo de una carrera profesional o de un negocio o en el punto cumbre de tu carrera, etc. Esto hace que las mujeres además de sus tareas diarias en el ámbito profesional, tenga que desempeñar su papel de madre, que como vimos en un artículo anterior ser madre viene acompañado de diversos cambios.


Sabemos que ser madre no es un título que se adquiere en una escuela o centro de educación superior, es algo que se construye y se logra con arduo trabajo, energía, mucha paciencia, dedicación, responsabilidad y tiempo para criar, guiar, cuidar, acompañar y proteger a nuestros hijos. Aunque tenemos que reconocer que las madres de hoy "mundo moderno" tenemos grandes ventajas en relación a las "madres del pasado", por ejemplo, antes no existían los pañales desechables, todo se tenía que lavar a mano... y en la actualidad existen muchos avances que nos hacen "la vida más fácil", pero también tenemos una serie de retos (diferentes) que debemos superar, como el de armonizar nuestra labor como madres y profesionales.  

En este sentido, somos muchas las mujeres que optamos por desarrollar nuestra carrera profesional a la par con nuestra labor de madre, a pesar que diariamente libramos una batalla entre el amor de madre y el trabajo, hacemos todo lo posible para cumplir nuestro rol de madre sin afectar las demás tareas del ámbito profesional, y además darnos un pequeño espacio para dedicarlo a nosotras. También existen algunas mujeres que deciden dar una pausa en su carrera profesional durante unos años para dedicarse exclusivamente a su hijo y luego vuelven al mercado laboral, aunque a muchas les toma tiempo re-insertarse; otras mujeres deciden reducir sus jornadas laborales, o acceder a puestos de menor responsabilidad para poder dedicar mayor tiempo al cuidado de su hijo. 

Por ejemplo, cuando mi bebé tenía tan solo cuatro meses tuve que regresar al trabajo, sin duda una decisión difícil, un día complicado, no solo para mí sino también para mi bebé, muy aparte de los preparativos para el regreso al trabajolo realmente complejo es el día a día, pues en cuanto me despierto, trato de avanzar en silencio para no despertar a mi bebé, pero casi nunca es posible, como que siente que ya me levanto y se despierta, le doy su tete (leche materna), luego una escapadita para ducharme, cambiarme, preparar el desayuno, mientras mi suegra sube al departamento para quedarse con la bebé, es sin duda una carrera contra el reloj, aprovechar otros minutos para tomar desayuno, cepillarme, otros minutos más para jugar un rato con la bebé y a despedirse (el dejarla es lo más difícil del día). Luego salgo rumbo al trabajo, con sus propias complicaciones, donde algunos días pueden ser buenos, otros regulares e inclusive fatales, pero como les dije en el artículo anterior el trabajo se queda en el trabajo. Luego el salir del trabajo, hacer las colas interminables del metro, el tráfico de la ciudad y nuevamente a reencontrarme con mi princesa (momento más dulce y feliz del día). Lo primero que hago es lavarme las manos para darle su tete y así se pasa media hora, llega mi pareja (aunque hay días que llega antes que yo), calentamos la cena, nos turnamos para cenar, lavar los platos, después llega el momento de padre e hija cuando mi pareja comienza a tocar la guitarra y entre bailes, música y juegos pasan los minutos e inclusive horas hasta que se le "agoten las pilas" y quiera dormir, nuevamente su tete y a dormir, nuestro día acaba alrededor de las 11 a 12 de la noche.

Otro punto importante es el "reparto de tareas" con la pareja, lo pongo entre comillas por que tanto la madre como el padre tienen sus responsabilidades y roles que cumplir, aun así, en la mayoría de los casos hay mujeres que llevan casi toda la responsabilidad en el cuidado de los hijos y el padre "ayuda" en sus "ratos libres". Voy a abrir un paréntesis acá, pues quiero hacer énfasis en esto ya que muchos padres tienen la idea errónea que están "ayudando" a la madre con los hijos y en el hogar, pero déjenme decirles que no es así, todos tienen responsabilidad, obligaciones y roles que cumplir y lo que la pareja debe conseguir es llegar a un equilibrio para que no solo la madre asuma todo, cierro paréntesis.

El psicólogo Alberto Soler, reflexiona sobre cómo ha cambiado la situación: “la mujer hoy, aunque sigue discriminada socialmente (lo podemos ver en la diferencia en salarios u oportunidades de promoción laboral) es el agente de su propio desarrollo, tiene la capacidad de desarrollar una carrera profesional en los mismos ámbitos que un hombre y, si decide dedicarse al cuidado de los hijos es, en la mayoría de los casos, por una elección personal, y no por falta de oportunidades”.

Por muchos años erróneamente las mujeres hemos sido consideradas como el sexo débil, hoy con más certeza puedo afirmar que no es así, pues las mujeres somos fuertes y tenemos un potencial inmenso, que, pese a cualquier adversidad o complicación, siempre tenemos la capacidad para salir a delante. Ánimo madres power, que, el tener la oportunidad de criar, formar y dejar un legado a nuestros hijos, es una de las alegrías más grandes y satisfactorias que existe. Creo que el verdadero reto para las madres está en empoderarse, aprender en el proceso y seguir creciendo como personas

Hoy es 8 de marzo, un día para reconocer la importancia de la mujer, sus constantes luchas, su valentía y su participación en todos los ámbitos de la vida. Les insto a seguir luchando que todavía hay mucho por avanzar para lograr un sociedad justa y equitativa, donde se respeten los derechos de las mujeres y sus roles en la sociedad.

¡Feliz día internacional de la mujer!!
#MadrePower
#yonorenuncio

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