La corresponsabilidad familiar
Otra batalla que muchas mujeres enfrentan,
se da cuando tratan de distribuir las tareas domésticas con
su pareja. Pues antiguamente los roles estaban "bien
establecidos", el hombre era el trabajador y el sostén de la familia,
mientras que la mujer se enfocaba en las labores del hogar y la crianza a
los hijos. Con el tiempo estos roles se han ido modificando, sobre todo
los de la mujer, pues las mujeres a lo largo de la historia han venido
luchando (y la lucha continua) por tener mayor participación en la sociedad y
lograr la ansiada igualdad de oportunidades, tratando de generar cambios en los
patrones familiares, aun así podemos observar que muchos hombres siguen con la cabeza anclada en antiguos roles, ya sea por miedo, por prejuicio, por no sentir que
eso les hace 'más hombres', porque ven mal dedicar un tiempo a las labores
domésticas, o por machismo, quizás.
Esta resistencia
al cambio por parte de algunos hombres, para adaptarse a los cambios de las mujeres, genera malestar en la familia, porque dejamos de sentirnos
como un equipo para convertirnos en rivales y a esto agrégale la
propia presión que significa criar a un hijo. Sin duda generará un gran conflicto y muchos desencuentros
en la familia. A este tipo de hombres, les cuesta darse cuenta de los
beneficioso de estos cambios, les es difícil asimilar la posibilidad
de ocuparse de las tareas domésticas, de modificar los roles de género en
la pareja y no logran darse cuenta lo positivo que sería pasar más tiempo con sus hijos y en familia.
No debemos olvidar que ambos son igual de importantes, e igual de importantes son sus trabajos, son sus sueños y objetivos, así que se tiene que llegar a un acuerdo que perjudique al mínimo a ambos. La mujer ha salido al mundo laboral, y se espera que el hombre se integre al mundo doméstico, se espera que las tareas en el hogar y el cuidado de los hijos se repartan, no porque se sientan presionados por el entorno, sino porque es lo correcto llegar a un equilibrio, o si no, la balanza se inclina siempre 'perjudicando' a la mujer, teniendo efectos en su salud y calidad de vida y esto para la mujer moderna es doloroso y estresante, y puede desencadenar en separaciones y divorcios, donde los mayores afectados serán los hijos.
Para lograr una verdadera conciliación dentro del hogar, es muy importante la comunicación con tu pareja, la negociación, y la resolución de conflictos. Este es un primer paso, pues debemos empezar desde nuestros hogares con una verdadera correspondencia familiar. Mujeres nuestra lucha recién ha comenzado, aún hay mucho trecho por recorrer, pues se requieren grandes medidas empresariales y del gobierno, para lograr una verdadera conciliación en nuestra vida personal, familiar y profesional.
Fuerza madres power, nosotras podemos, lo hemos demostrado a lo largo de la historia y podemos seguir avanzando, aun no es momento de parar.
#MadrePower
Posdata para los hombres: Dejen ver a las tareas domésticas como un castigo, como algo que solo lo deben hacer las mujeres. Con las tareas que hacemos en nuestro hogar estamos cuidando a las personas que más amamos y no deberían verlo como una obligación sino como una forma 'diferente' de demostrar su amor, todo es cuestión de amor. De esa manera todos los miembros de tu familia se sentirán parte del mismo equipo en las que todos colaboran. Pueden leer el Decálogo europero para hombres sobre la corresponsabilidad.
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No debemos olvidar que ambos son igual de importantes, e igual de importantes son sus trabajos, son sus sueños y objetivos, así que se tiene que llegar a un acuerdo que perjudique al mínimo a ambos. La mujer ha salido al mundo laboral, y se espera que el hombre se integre al mundo doméstico, se espera que las tareas en el hogar y el cuidado de los hijos se repartan, no porque se sientan presionados por el entorno, sino porque es lo correcto llegar a un equilibrio, o si no, la balanza se inclina siempre 'perjudicando' a la mujer, teniendo efectos en su salud y calidad de vida y esto para la mujer moderna es doloroso y estresante, y puede desencadenar en separaciones y divorcios, donde los mayores afectados serán los hijos.
Un estudio del PNUD
para Chile (2010), señala que, independientemente de su situación
ocupacional, los hombres tienen un bajo índice de involucramiento en
las tareas del hogar, mientras que las mujeres –trabajen fuera del hogar o
no- mantienen niveles similares de trabajo en el hogar. Referente a este
tópico las mujeres suelen informar emociones negativas hacia el trabajo
doméstico incluyendo estrés, frustración cansancio y aburrimiento (Gager, 1998 en
Kawamura y Brow, 2010) .
Hablar de corresponsabilidad
familiar, es hablar de la armonía entre los espacios de familia, personales y trabajo de una forma
más equitativa y flexible entre hombres y mujeres.
No es cuestión de cuantos pañales
cambio uno, ni de cuanta ropa lavo el otro; sino de realizar una
repartición justa de tareas domésticas y familiares (trabajo no
remunerado), con el fin
de distribuir los tiempos de vida de mujeres y hombres. Es compartir en igualdad no sólo las
tareas domésticas sino también las responsabilidades familiares, en la que debemos tener en consideración a la otra
parte: sus aportes, sus gustos, su tiempo, sus conocimientos..
Es cierto que los hombres tratan de incorporarse a los trabajos domésticos y el cuidado de los hijos, pero la mayoría de las veces en calidad de 'ayuda' y no de corresponsabilidad. Y esto se ve cuando un hombre le dice a su pareja: "¿Quieres que...?", "Te ayudo en ...", aunque también se ve en muchas mujeres que usan el término "mi marido me ayuda en ..." e inclusive a veces le agrega en término "tengo suerte", o cuando justifican a su pareja por no apoyar en las labores domésticas, e inclusive los hombres argumentan que son las mujeres a las que les cuesta delegar y que son muy exigentes, cuando en realidad cada miembro de la familia tiene su parte de responsabilidad.
Es cierto que los hombres tratan de incorporarse a los trabajos domésticos y el cuidado de los hijos, pero la mayoría de las veces en calidad de 'ayuda' y no de corresponsabilidad. Y esto se ve cuando un hombre le dice a su pareja: "¿Quieres que...?", "Te ayudo en ...", aunque también se ve en muchas mujeres que usan el término "mi marido me ayuda en ..." e inclusive a veces le agrega en término "tengo suerte", o cuando justifican a su pareja por no apoyar en las labores domésticas, e inclusive los hombres argumentan que son las mujeres a las que les cuesta delegar y que son muy exigentes, cuando en realidad cada miembro de la familia tiene su parte de responsabilidad.
Por su
parte, el psicólogo Alberto Soler explica que aunque aún son pocos los hombres
que se quedan en casa para cuidar de los hijos, al menos la idea es poder
hallar un equilibro sobre las tareas del hogar: “en un momento en el que
tenemos esta igualdad de roles entre hombre y mujer, asumir de facto que los
hijos son responsabilidad de ellas es un vestigio del pasado. Hoy en día hombre
y mujer se reparten (o deberían hacerlo) de modo equilibrado aquellas tareas
que les atañen a ambos, como la casa y los hijos”. Añade también, que ese equilibrio no implica en (casi) ningún caso, un reparto 50-50, sino más bien una adaptación flexible entre la disponibilidad y las tareas que se requieren.
Para lograr una verdadera conciliación dentro del hogar, es muy importante la comunicación con tu pareja, la negociación, y la resolución de conflictos. Este es un primer paso, pues debemos empezar desde nuestros hogares con una verdadera correspondencia familiar. Mujeres nuestra lucha recién ha comenzado, aún hay mucho trecho por recorrer, pues se requieren grandes medidas empresariales y del gobierno, para lograr una verdadera conciliación en nuestra vida personal, familiar y profesional.
Fuerza madres power, nosotras podemos, lo hemos demostrado a lo largo de la historia y podemos seguir avanzando, aun no es momento de parar.
#MadrePower
Posdata para los hombres: Dejen ver a las tareas domésticas como un castigo, como algo que solo lo deben hacer las mujeres. Con las tareas que hacemos en nuestro hogar estamos cuidando a las personas que más amamos y no deberían verlo como una obligación sino como una forma 'diferente' de demostrar su amor, todo es cuestión de amor. De esa manera todos los miembros de tu familia se sentirán parte del mismo equipo en las que todos colaboran. Pueden leer el Decálogo europero para hombres sobre la corresponsabilidad.
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